domingo, 21 de junio de 2015

CON SER SALVAJE NO BASTA.


Quería escribir sobre el impacto e importancia que tuvo en muchos de Uds. y en nosotros, los números impresos en papel de Cosa Salvaje. 



La he visto nacer desde la idea y con este nuevo regreso espero que todos nosotros también podamos disfrutar, sentir, apasionarnos y asimilar algo de todo lo honesto que nos asedia. Su sinceridad (no ha pasado desapercibida), ha ofendido a algunos y ha provocado a muchos, pero, en cualquiera de los dos casos, sus páginas han hecho mella en sus lectores. El contenido de Cosa Salvaje trata de mostrar un enfoque libre sobre la música (R’&’R, Garage, Psicodelia, Killer, Power Pop, Surf, Rockabilly, Punk, Blues, Jazz, Country…) que nos rodea y del mismo modo también su intención resulta transformadora al tratar de patear el tablero complaciente de los medios masivos de comunicación hacia sus productos. Nos hemos propuesto aportar una mirada objetiva sobre una escena (diferente a la que los medios establecidos tienen sobre ella y los estilos antes mencionados que allí son publicados), para un conjunto de individuos que ven la realidad circundante con ojos críticos. Cosa Salvaje y lo que representa como publicación ha atraído a todos los descastados, a los renegados, a los que desconfían o sienten reticencia hacia la estructura social existente y sus multimedios, ávidos buscadores de sensaciones nuevas que no cuadran con los modelos impuestos, buscando constantemente su propia identidad, siendo apasionados, intensos y exigentes con sus preferencias en todo lo que consumen buscando parámetros nuevos a los que desafiar siempre. El peligro está en que él rebelarse, alzarse u oponer resistencia frente a los medios se convierta en una excusa y no en un motivo. Una excusa implica el final de algo, un motivo implica el principio. Dado que el método más fácil siempre es el más atractivo que el más difícil, el punto esencial que hace que el público de Cosa Salvaje sea distinto al resto también lo iguala. Un freak deja de serlo cuando todos lo son. Revelarse como lo hacemos desde esta publicación, debería presuponer una libertad activa, es decir una libertad que implique liberarse del control de otra persona,

otro grupo, los medios masivos e inclusive de esta maldita sociedad junto a sus enfermas y decadentes normas. Por desgracia, la reacción parece haber suplantado a la acción. Deberíamos estar contentos de poder leer esta publicación. Si pudiéramos canalizar la energía que supone revelarnos en el terreno físico hacia un plano intelectual, tal vez fuéramos capaces de crear algo concreto a partir del crepúsculo ideológico del vestuario y de la apariencia excéntrica que presentamos para los demás. ¿Estamos preparados para la verdad? Y si es así, ¿pensamos de verdad? La libertad de pensamiento conlleva una responsabilidad impresionante. Vestirse y actuar como un excéntrico no basta! Un grupo de individuos que se juntan a debatir con ganas de revelarse desde cualquiera de sus manifestaciones artísticas solo tiene validez como ironía, como una acción irónica que muere al nacer y que no es más que un acto de interpretación. No es algo creativo, no basta! Así que lo que debemos intentar hacer no es limitarnos a comentar lo que va mal, sino cambiar precisamente eso que va mal. Cosa Salvaje intenta hacerlo y Uds.



PD: Tengamos en cuenta que desde que nacemos estamos desatinados a ser y realizar, el no entender esto desgraciadamente nos convierte en un cero a la izquierda, justamente lo que la sociedad espera de nosotros. Se tú, haslo tú mismo, mantente libre!!!  Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia o ciencia infección. Sino conectas con lo que aquí se expone, muy bien, eso asevera que tienes libre albedrío. Keep on wild!!! Gatitas y Cavernícolas...


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