viernes, 26 de junio de 2015

“LOS PILLOS. TAN ACTUALES COMO EL MAÑANA. UN VIAJAR LEJOS AL PRESENTE”


A veces la búsqueda de lo nuevo nos hace olvidar de los arquetipos y paradigmas del pasado reciente que trascienden las generaciones y que llegan a nuestros días inalterables al paso del tiempo y contexto social.

Una mirada intensa y lúcida de esto se puede apreciar en “Antología 1985 / 1988”, Estés Donde Estés Records, que incluye Viajar Lejos, (LP Berlín records), y Nómades (el demo del inédito segundo disco) en un CD y un DVD con una actuación en el Centro Parakultural de aquellos tumultuosos y enigmáticos días de Los Pillos.

La música no es únicamente una serie de notas, melodías, escalas y letras sobre un escenario o un soporte físico, también está sujeta a el análisis de pensadores historiadores y antropólogos con el afán académico de comprender como se construye, aunque yo creo más en la praxis que en la tesis, de que sirve ser un filósofo si no se puede sentir ese arrebato que nos pone de cara al futuro en ese complejo equilibrio que es la música, de qué sirve la teória recalcitrante sino se puede plasmar en la tensión práctica de una canción de tres minutos. Mi límite es tratar de explicar esa entelequia llamada simplemente Los Pillos: Adrián Yanzón en voz, Martín Aloe en bajo, Alejandro Fiori en guitarra y Pablo Esau en batería (desaparecido en el Amazonas junto a su novia Mónica Vidal cantante de otra gran banda de aquéllos años El Lado Salvaje). Ellos fueron una visión radical de lo circundante en pleno fin del proceso militar. Se puede hablar de una agrupación maldita aunque eso sería reducir su obra a un concepto mínimo y mezquino. Desde la salida del esta antología, que mejor dicho es una deuda saldada con todos los que sentimos la música en todas sus etiquetas, pone en crudo blanco y negro el desafío infinito que significaron Los Pillos al oído medio de los 80’s, esto los puso en un atemporal stand by para que hoy reverberen sónicamente tan actuales a nuestros sentidos como en aquellos días y comprendamos su osadía, y también porque son tan necesarios para discernir mucho de lo que devino en las décadas siguientes. Que lo suyo fue una historia trágica me parece que es ser injustos con ellos, lo suyo me atrevería a decir fue un despropósito en el mundo musical y gracias a la diosa fortuna pudieron materializar su música en vinilo oscuro como el ala de un cuervo y dejar un norte para pocos e inclusive llegaron a vislumbrar e irradiaron la idea de un

segundo disco. Esto no lo hace un grupo de músicos malditos, ni siquiera un puñado de enajenados con ganas de patear el tablero social ultraconservador imperante en esa coyuntura política que aquí se vivía en aquel tiempo, esto amigos es la culminación de horas de sueños, trabajo y por sobre todo pasión en cantidades ciclópeas, lo que nos trae esta antología es mucho más que el sonido de canciones que pueden gustarte o no, a mi opinión son muy buenas, ya que estas ante un catálogo de excesos de pasión, furia y lucha contra un momento histórico totalmente desfasado con la realidad reinante en el mundo de esa época. Todo tardaba años luz en llegar, ya sea música, libros, información y ni que hablar del tema económico para poder alcanzar algo de todo este colectivo de arte distante e inaccesible.

No voy a decir que fueron pioneros del dark o el post punk o que sin contrato de edición discográfica talonearon a Siouxsie & The Banshees, o que su sonido se remite a parámetros ya probados por: Smiths, Color Humano, Wire, Aquelarre, Joy División o Pescado Rabioso; aunque sí me es obligación decir que su cantante y letrista, (o poeta sería un mejor bautizo), alumbro unos textos, (que nos remiten a la generación Beat, lo urbano, lo silvestre, lo místico y lo intangible), moldeados enervadamente para que el resto de la banda se dirigiese a la carretera de los que en su momento no son entendidos, pero que marcan los patrones y la doble línea amarilla en la ruta para guiar a los que vendrán después, quedan en la anécdota sus shows junto a Don Cornelio y la Zona, El Corte o los Fabulosos Cadillacs. La formación más estable es la que está presente en “Viajar Lejos” editado en 1987 por Berlín Records, (sub sello de Emi para talentos jóvenes o grupos experimentales), que hoy vale un alto precio en el mercado de reventa de vinilos usados, como siempre la gente suele convertir una obra capital en un objeto con un gran valor monetario relegando su valor como obra a un segundo plano.

Quiero ser preciso a la hora de dar una opinión sobre una banda que por una cuestión generacional no pude ver y de la que he escuchado todo tipo de afirmaciones, que eran muy elaborados para los punks, muy punk para los darks o que eran una usina generadora de patrones ya establecidos en otros lares, creo que todo esto solo les hace mella en su obra/música/performance de aquellos caóticos años, que Alejandro Fiori saqueo las canciones de Saúl Díaz de Vivar o que le dio un enfoque diferente y las doto de arreglos dándoles un nuevo aire. La verdad es que todo esto poco tiene que ver con la coronación de esta fundamental edición que es de consulta obligada para entender un capitulo arrancado de la historia del rock vernáculo, un apéndice digno y desnudo de toda pose que resuma honestidad y urgencia. La precisa y justa restauración de Nómades que se puede escuchar aquí nos pone ante de la dimensión superlativa de una banda que tenía una identidad propia y definida. A esto se le agrega un DVD en vivo en el Parakultural que nos permite sentir la tención inquietante y peligrosa de su música desde el fílmico, que los acerca al corazón desde la virtud despojada de su directo.

Poco tienen que ver las discusiones o los galimatías semánticos sobre si los Pillos fueron, son o serán una banda maldita o no, lo importante aquí es la música y hoy tener la posibilidad de que nuestras células auditivas puedan apreciar esas sonoridades que destellan desde un pasado reciente, colegas continuemos lucidos y que una imagen no nos impida ver el todo. Lo digo con conocimiento de causa, ya que en el número ocho de Cosa Salvaje el historiador Marcelo Summo bajo el seudónimo de Marcelo Hubbard realizo un fundamental artículo sobre Los Pillos y que es el mismo que hoy firma las líneas interiores de esta antología y que se remite a los reflejos de aquellos años de una manera indeleble.

Los bueno de esta compilación es que me abrió la puerta para más adelante ampliar esta nota y publicar un artículo sobre los Subterráneos, en donde cantaba y tocaba la guitarra Diego Summo (hermano de Marcelo), Horacio Bazzi en Bajo y Sergio Sorace en batería. Con los que co-editamos un casete en el número seis de Cosa Salvaje en aquellos años 90’s, y edemas fueron la banda que transmuto en Fuck Storma/La Rosa de Cobre, donde Adrián Yanzón vuelve a dar rienda suelta a su lirica marca registrada y de la cual conservo una cinta con un puñado de excelentes canciones, pero gente esa es otra historia. COSA SALVAJE ZINE.

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