sábado, 11 de noviembre de 2017

“TOUCHING FROM A DISTANCE IAN CURTIS Y JOY DIVISION”. Deborah Curtis. Dobra Robota Editora 2017.

Cuando recibí este libro de parte de la editorial Dobra Robota para que lo reseñara me asaltaron muchas incógnitas sobre la vida de Curtis que quería desentrañar. Bueno aquí se tiene de primera mano las respuestas a las incógnitas y demás cuestiones develadas por Deborah Curtis su compañera de aquellos años seminales, de Ian y Joy División, (y que fuera editado en formato libro en 1995 en Inglaterra con un fantástico prólogo de Jon Savage y que fuera tomado como basamento para realizar el film “Control” Anton Corbijn de 2007).

Cuando se habla de Ian Curtis se cae en un montón de falacias e invenciones superficiales sobre un performer atormentado y que más de una vez no hacen justicia a su obra a través de los años.

Vale decir que esta obra por primera vez editada en argentina ya tiene una edición anterior en castellano lanzada en España en 2008, y que está impresa en letra de molde en español ibérico por Metrolitan, que dificulta su lectura por los modismos y vueltas sintácticas de dicha edición. Volviendo a la edición nacional, me es licito decir que es una publicación realizada a conciencia y muy cuidada por Dobra, que se hace de muy fácil lectura desentrañando muchísimas cuestiones respecto a la vida, obra y gestación artística de Curtis y compañía.

La mayoría de las veces las biografías de los artistas ya pasados al panteón del olimpo, por sus seguidores, tratan de mostrarnos una visión maniquea del mismo, dado que el éxito en ventas tiene un papel importante, aunque aquí nos encontramos con un contraste mucho más rico en vivencias y una visión del futuro mucho más desnuda que lo que se nos ha querido mostrar sobre la obra de un puñado de jóvenes de Manchester, enclavada en una línea de tiempo que marcó un antes y después para los que aparecen en este libro, como así también para sus acólitos alrededor del mundo.

Sumamente el éxito es tan subjetivo y desesperanzador que muchas veces puede ser más perjudicial que la falta del mismo, aquí podemos leer las peripecias que un ser humano con una visión del mundo tan oscura como el ala de un cuervo, y que pudo crear un mensaje superador al paso del tiempo e inalterable para las generaciones por venir, dicho esto, es claro que sus discos siguen siendo reeditados y se venden mucho mas hoy que en sus días de acción. Creo yo que esto sucede más por una razón genuina y de peso de la obra en sí, que por una cuestión de morbo necrológico por la muerte de Curtis el 18 de mayo de 1980.

La mística de sus canciones está presente aquí con un muy detallado apéndice de sus letras más un apartado para canciones inéditas y fragmentos de ideas inconclusas. También nos encontramos una pormenorizada lista de sus shows mientras estuvieron activos y para los seguidores completistas una rica y muy detalla discografía para devanarte los sesos y agotar las existencias en metálico de tu billetera.
En definitiva, los excesos están presentes y suelen ser tan tóxicos como las relaciones personales, aquí podremos leer como a veces la aceptación de la obra de un grupo musical despierta el poder destructivo del mismo, como así también del entorno circundante y la llegada de nuevas personas entrampa la visión de Curtis como el futuro de Joy División. Pero ponerlo en contraste es tan complicado como lo sucedido en aquellos años donde las relaciones monogámicas eran muy fuertes para la sociedad inglesa, adicta a una doble moral con ribetes que invitaban a la paranoia. La misma doble moral que la prensa amarilla explota hasta nuestros días, más una prensa especializada que no podía desentrañar el entramado lirico y musical de un combo que estaba marcando patrones desde su inicio para adelantarse a sus pares de la época.

Estoy esquivando las etiquetas sobre su arte y música, porque a mi entender sería muy mezquino tratar de encerrar todo ese vendaval creativo e incomparable en una palabra que sectorice su legado, y mucha gente sienta condicionado su interés y posibilidad de conocer una factoría de arte genuina. Los pormenores de la vida de Ian en solitario como así también de Joy División están muy bien reflejados por allegados íntimos y gente que circundo al grupo como su manager, críticos musicales de la época, colegas y músicos que descubrieron su inclinación por la música después de presenciar algunos de sus tortuosos y luminosos shows.


Esto es lo que podremos descubrir en este libro que nos despejará muchas incógnitas y por otro lado nos pondrá ante las puertas de un futuro incierto después de su lectura y como premonitoriamente Ian Curtis escribió en el comienzo de la inédita “Deadline” en 1979. “Los destinos siempre varían…”



                                                Elio Martinez. 
                                                Cosa Salvaje Zine.

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